jueves, 4 de octubre de 2007

Mientras sea posible

Ve mientras sea posible:
ella te espera.

Encantada en los bordes
—pacientemente—
nada una piscina más, espera una vez más,
para besarte
antes de subir al paisaje ámbar de la habitación.

Desnuda en el agua
—ligerísima—
ella te espera:
ajena al cansancio senil de la madrugada
y a la brevedad de unos días felices
que ya terminan.

Ve mientras sea posible:
mientras permanece en el agua
—ofrecido—
el cuerpo que deseas,
el cuerpo que tu escritura
nunca podrá nombrar.

EDEL MORALES