jueves, 4 de octubre de 2007

Idea de la rosa azul

Para Viviana Cosentino Llanes,
la prefiguración de su existencia.






I

Rubia vestida de azul, de azul y no de negro,
de azul y blanco, de blanco y blanco.
Y no de negro.
Rosa que se eleva en el agua
por la luz del Este, en la costa juvenil y sola.
Y no en las cambiantes tinieblas.
Y no en el servicio estéril del ennegrecimiento.
Cuerpo de la transparencia que se abre
en plena superficie, en la arena de la costa.
Y no en la frustración del sexo.
Y no en la caducidad de los salones.
Yo entro al azul como antaño entraba al espejo.
Yo descubro en el blanco la resonancia del suelo
en las iniciaciones.


II

Rubia desnuda de azul, de azul y no de negro,
de azul y blanco, de blanco y blanco.
Y no de negro.
Rosa imposible y cierta
en la alegría de la costa a la hora del alba.
Y no en la fatuidad sin nombre.
Y no en los balnearios de la indiferencia.
Cuerpo de la imagen que sugiere la pureza
en una intensidad irreal, en el silencio de la costa.
Y no en la sombra pagada.
Y no en el ritual de la serpiente.
Yo entro a esa rosa con los ojos cálidos.
Yo descubro en ella la altivez y el deseo
de los nacimientos.


EDEL MORALES